Tu propia realidad
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Hace mucho tiempo… para ser exactos, en 1998, tuve la suerte de vivir una de esas etapas que, con el paso de los años, se convierten en recuerdos que guardas para siempre.
Por aquel entonces pinchaba como residente en una sala de Madrid situada en la calle Fernández de los Ríos, número 59. Su nombre era RIVERS’59.
Eran otros tiempos. La música electrónica todavía no era lo que es hoy. Estaba dividida en estilos, en barrios, en salas… incluso en comunidades autónomas. Cada lugar tenía su propia identidad, su propia manera de entender la noche y, sobre todo, su propia gente.
En Madrid había varias salas y cada una tenía su personalidad. En Rivers’59 podíamos pasar del Techno Pop a esas bases de techno minimalistas que empezaban a abrirse camino; del Trance a las famosas “cantaditas” que por entonces llenaban las pistas de baile.
También había canciones que tenían algo especial. Temas que mezclaban el trance con voces capaces de ponerte la piel de gallina. Sonaban The Mackenzie feat. Jessy – Arpegia, Jam & Spoon – Right In The Night feat. Plavka, Three Drives – Greece 2000…
Pero, entre todas ellas, había una que para mí significaba algo diferente.
Kai Tracid – Your Own Reality.
Quizá porque hay canciones que simplemente escuchas… y otras que forman parte de ti.
Y aquella era una de ellas.
Rivers’59 era una sala peculiar. Abríamos por la tarde, de 18:00 a 23:00, y después volvíamos a abrir las puertas a las 00:00 hasta que terminara la noche. Y decir “hasta que terminara” era casi una manera de hablar, porque el cierre dependía del público, de las ganas de seguir bailando y, por supuesto, de las ganas de juerga del jefe de barras.
Creo recordar que el aforo legal estaba entre 200 y 300 personas.
Legal…
Porque la realidad era muy diferente.
No recuerdo una sola tarde o una sola noche en la que no superáramos ese aforo con creces.
Y es curioso cómo funciona la memoria.
Han pasado muchos años. Han cambiado las salas, la música, las ciudades, las personas… incluso nosotros mismos hemos cambiado.
Pero hay momentos que permanecen intactos. Momentos en los que cierras los ojos y vuelves a escuchar aquella música.
Vuelves a sentir la pista, las luces, el sonido, la gente, la energía…
Y por un instante vuelves a ser aquel chico que estaba detrás de los platos, viviendo la noche sin pensar demasiado en el mañana.
Quizá eso es lo que significa realmente *Your Own Reality*.
Crear, aunque solo sea durante unas horas, un mundo propio.
Un lugar donde la música consigue que todo lo demás desaparezca.
Donde cierras los ojos, abres la mente y simplemente te dejas llevar.
Porque al final, entre sueños, música, recuerdos y fantasías…
todos terminamos encontrando nuestra propia realidad.
Your Own Reality
We all came tonight to this celebration,
because we are a part of the new generation.
Close your eyes and you can see it
this world of music that makes you high.
Open your mind to the pathway of truth,
let the colors of life help you fly.
You can walk through this world
of dreams and fantasy,
and you will find your own reality.



