INTRO

Tiempo estimado de lectura: 4 minutos

Disfruta de esta Serie >> “COCAÍNA, SEXO & TECHNO”: UN VIAJE AL LÍMITE – Autor: Álex Hertz / Intro

41 años… hasta los 20 no tuve claro a lo que me dedicaría, iba pinchando de garito en garito, trabajaba en publicidad y empezaba a saber diseñar.

Pero fue justo el 11 de septiembre de 2001 cuando, sentado en el sillón del departamento creativo de BBDO Spain, supe que quería hacer con mi vida. 

Vivir, sin más, vivir sin pensar en mañana, sin pensar como ni que pasaría en mi vida. Vi a tanta gente morir sin razón aparente que pensé, ¿y si me tocara a mi?, ¿y si en vez de esas torres hubiera ido en los trenes de Atocha?. Lo se, es el típico típico, pero joder, es que es verdad.

BANNER P4L

Fue entonces cuando pinchando en la sala que me dio a conocer en Madrid empecé a conocer la “farlopa”, ya el nombre me hizo gracia y fue fiel compañera durante los 3 años que estuve a los mandos de esa cabina.

Conocí lo que era “sentirse importante”. Creerse el centro de atención, trabajar mejor y más rápido, disparar los sentidos hasta lugares donde no habían estado antes. Conocí también lo que era gastarse 10.000 pesetas por noche (mínimo) lo que era levantarse con una resaca digna de Las Vegas y lo que era querer mas y mas y mas…

Tengo que admitir que el lado oscuro tiene su aquel, me convertí en un adicto a los dos polvos, al blanco y al de discoteca. Necesitaba follar, lo necesitaba constantemente, un baño, un reservado, la oficina de la discoteca o por último, y esto juro que es verdad, la cabina.

Cada noche cazaba o me dejaba cazar, miradas desde la cabina que acababan con una buena mamada en el baño de chicas, cambio de teléfonos que el lunes por la mañana se traducían en el último polvo del fin de semana o brutales arrancadas en el callejón de Fernández de los Ríos Nº59.

Por si fuera poco los que estaba “aprendido” llegó el techno a mi vida, sin llamar, sin invitarme a una copa, vino y por la puerta grande además. Siempre había sido de cantaditas, trance y esas cosas, pero los sonidos contundentes, las bases minimalistas, los bombos que te partían la puta cabeza por la mitad habían llegado a mi vida y no se iba a ir jamás.

Un dia como cualquier otro, podría ser jueves o martes, para mi eran todos iguales,  sentado en la oficina de aquella discoteca saque el Motorola Startac y llame a una amiga, llegó a los diez minutos, tenía más ganas que yo!. Subimos a la cabina y yo acababa de recibir un pedido de techno de Detroit, así que con la excusa de que no nos escucharan los que estaban en el almacén puse música.

La discoteca estaba cerrada, obvio, pero estaban los camareros llenando las cámaras y el encargado comiendo los que había dejado yo en la oficina. Total, que sonando Derrik May de fondo y con dos rayas por cabeza empezamos a follar como putos animales. En serio, no os voy a animar a que hagas nada, y esto no es una apología de nada, pero follar con techno es otro nivel.

No se si fueron los “bpms” ese bombo limpio, de máquina analógica o si fue simplemente la emoción de follarme a una gogo en el sitio donde más me gustaba estar, pero si antes estaba enganchado, ahora lo estaba más….

Haz Click Aquí para volver a la Serie

Cuéntanos que te ha parecido este contenido:

¿ Cuantas estrellas crees que nos merecemos ?

Este artículo tiene una media de 5 estrellas

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Ya que has encontrado útil este contenido...

¡Síguenos en redes sociales!

¡Siento que este artículo no te haya sido útil!

¡Déjame mejorar este contenido!

Dime, ¿cómo podemos mejorar este artículo?

Álex Hertz

About Author /

Alex Hertz es un DJ y creativo con raíces en el diseño gráfico. Ha colaborado con marcas de renombre en la música electrónica, desarrollado campañas para festivales y trabajado con artistas internacionales. Además, ha diseñado colecciones de moda y merchandising que fusionan su estilo gráfico con tendencias actuales, destacando por su innovación y versatilidad.

Escribe y pulsa Intro para buscar